Casa de Lázaro nace para acoger a quienes no tienen a dónde ir cuando la enfermedad, una herida o la soledad les deja fuera de todo. Allí se curan heridas, se entregan medicamentos, se acompaña el dolor y se escucha a cada persona por su nombre.
Casa de Lázaro
Un lugar para curar heridas, aliviar el dolor y acompañar a cada enfermo como a Cristo.
"Estuve enfermo y me visitasteis"
Muchos llegan con heridas abiertas, infecciones, enfermedades sin tratar o situaciones que requieren hospitalización urgente. Cuando un caso supera lo que podemos atender en casa, lo derivamos al Hospital Católico de Monrovia y cubrimos el tratamiento gracias a las donaciones.
250
enfermos atendidos al mes
+700
curas realizadas al mes
+50
hospitalizaciones financiadas










